La cultura universal está de luto

18 10 2019

Ha fallecido una de las leyendas más importantes de la cultura universal y, particularmente, de la cubana. La danza la llora sin consuelo, y aunque la muerte es un acontecimiento tan natural, nadie se resigna a perder lo verdaderamente valioso. Eso fue para todos la prima ballerina assoluta Alicia Alonso. Los cubanos la despedimos con la tenacidad que nos enseñó. Sabemos que su partida es solo física porque nos dejó demasiadas enseñanzas, para mí la principal, el amor a la vida y su capacidad para defenderla. Demasiadas razones para no decirle adiós.

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Diccionario de americanismos: los académicos no entienden nada de música

16 10 2019

 

Orquesta de Dámaso Pérez Prado, el rey del mambo. En 1947 ejecutó su Qué rico el mambo, que lo llevó a planos estelares.

(Tomado de ElCastellano.org)
Por el escritor y periodista puertorriqueño Josean Ramos

Mientras trabajaba un libro sobre la canción de contenido político social en Cuba, un querido amigo musicógrafo aguardaba con mucho interés el Diccionario de Americanismos de la Real Academia Española (RAE), para descifrar tantas palabras desconocidas que iba hallando al analizar cientos de canciones escritas en los siglos XIX y XX.
Para tal estudio había consultado ya las más autorizadas referencias del idioma español, desde el Diccionario provincial de voces cubanas, de Esteban Pichardo, hasta el Diccionario de uso del español, de María Moliner, incluyendo el de la RAE del 2001, edición muy deficiente en cubanismos, pues definía como de otros países algunas voces que eran eminentemente cubanas.
Tan pronto se publicó y presentó en la Isla la monumental obra lingüística en octubre del 2010, el amigo musicógrafo pagó ochenta dólares por la edición en carpeta dura y solapa, con la esperanza de que los trescientos lexicógrafos que trabajaron en el ambicioso libro hicieran un buen trabajo, al mando de una persona tan capacitada como el doctor Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Al ritmo del mambo
Como un niño con juguete nuevo, el amigo musicógrafo empezó a confrontar con entusiasmo muchas voces en las 700 páginas de su libro sobre la canción en Cuba, con las definiciones del nuevo Diccionario de Americanismos, y enseguida quedó defraudado al notar que en muchos casos éste copiaba ad verbatum las definiciones de su homólogo de la RAE con los mismos errores. Empezó al azar al ritmo del mambo, que ya el Diccionario de la RAE definía escuetamente como “música y baile populares de origen cubano”, y encontró que en sus cinco acepciones se definía el término como cualquier cosa desde una borrachera o un arrebato, hasta un lío, una mentira, algo divertido, un chiste, todo menos lo que conocemos musicalmente por mambo.
El amigo se dio en confrontar otros términos musicales ampliamente conocidos, pensando que tal vez había obrado la Ley de Murphy en su primer intento fallido, pero la situación se complicó en el segundo al no hallar la palabra chachachá, ni siquiera para enmendar el error garrafal de su primo hermano el Diccionario de la RAE, que lo definía como “un baile moderno de origen cubano derivado de la rumba y el mambo”, cuando en realidad este género musical es hijo legítimo del danzón, según han documentado los máximos estudiosos de la música popular caribeña y latinoamericana. Después leyó otro disparate según el cual la timba era “una variante de la salsa” y ya no pudo leer más por temor a sufrir un infarto, según me confesó. Lee el resto de esta entrada »





El maquillaje verde del capitalismo no cambia su esencia depredadora, la fábula Greta y sus limitaciones

5 10 2019

Las imágenes de una adolescente ambientalista,  , recorren medio mundo. ¿Está siendo usada por los verdaderos agresores de la naturaleza? Acerca de ella expresó Putin: “Una adolescente buena pero mal informada”. 

Cecilia Zamudio, artista, poeta y periodista, lo aprecia así:

Por Cecilia Zamudio

Cómo nos venden la moto de un “capitalismo verde” o de “rostro humano”

Los verdaderos ambientalistas de este mundo son los pueblos en lucha contra la depredación que perpetran las multinacionales: los que entregan sus vidas por sus comunidades, por las montañas y ríos. Cada mes, decenas de esos verdaderos ambientalistas son asesinados en sus países: las balas de los sicarios del capitalismo transnacional revientan sus cabezas llenas de honestidad y lucha, y mueren con las manos limpias, unas manos que jamás habrán estrechado las manos infames del FMI, ni las de los demás vampiros del planeta. La clase explotadora y su sistema capitalista se perpetúa en base al Exterminio y a la alienación: en base a la violencia, y también en base a la mentira que impone a través de sus medios masivos.
En sendas fotos se aprecia a Greta Thunberg, el nuevo personaje hyper-mediatizado por el aparato cultural del capitalismo, junto con la directora del FMI y candidata al BCE, Christine Lagarde (el FMI, esa institución del capitalismo transnacional que depreda la naturaleza y hambrea pueblos enteros): un apretón de manos que ilustra muy bien la felicidad de los amos del mundo al saludar a quienes bien les sirven en la importante tarea de penetrar todas las luchas con Caballos de Troya que encausen las energías hacia callejones sin salida, que manipulen a las mayorías en seudo luchas que no vayan nunca a tocar la raíz de los problemas, y por lo tanto no los solucionen.
El capitalismo que está acabando con la naturaleza no es cuestionado por la fábula de Greta. El planeta se muere y siguen con su Pan y Circo. Cinismo absoluto. La televisión, la prensa, la industria cultural, están en manos de monopolios privados en el capitalismo: esos monopolios suelen también tener capital en el complejo militar industrial, en el agroindustrial, en la industria química y farmacéutica, etc…
Todo lo anterior explica el porqué los medios masivos no televisan a nadie que cuestione realmente sus intereses: nadie que cuestione la perpetuación de este sistema, que cuestione al capitalismo, recibirá tal hyper-mediatización. La depredación de la naturaleza se debe al modo de producción capitalista: el agroindustrial intoxica la tierra, la megaminería devasta montañas y ríos, etc.
El sobreconsumo es un fenómeno teledirigido por el aparato cultural del capitalismo, por el bombardeo publicitario. La Obsolescencia Programada, mecanismo perverso de envejecimiento prematuro de las cosas, implementado adrede en el modo de producción capitalista, también le garantiza a la burguesía que las masas sobreconsuman, porque así es que la burguesía llena sus arcas: en base a la explotación contra las y los trabajadores y en base a la devastación contra la naturaleza.
No hay solución a la devastación de la naturaleza dentro del capitalismo. Ante la tragedia palpable de continentes de plástico flotando en los océanos, de la deforestación vertiginosa de bosques milenarios, de los glaciares depredados, de las napas freáticas y ríos contaminados y desecados, de cordilleras rebanadas por la mega minería, del uranio empobrecido con el que el complejo militar industrial bombardea regiones enteras, de los niveles de CO2 en claro aumento, el cinismo de los amos del mundo es descomunal.


Cómo si plantearan lo siguiente: «No se puede tapar el sol con un dedo, es decir ya es inocultable la devastación del planeta que los grandes capitalistas estamos perpetrando; ahora bien, lo que sí se puede hacer para seguir depredando y capitalizando, es mentir sobre las causas profundas y sistémicas del problema.
Lo importante es que no se nos señale a nosotros como los responsables, que no se nos señale a los propietarios de los medios de producción, los que decidimos qué se produce, bajo qué condiciones y a qué ritmo, los que nos enriquecemos mediante el saqueo de la naturaleza y mediante la plusvalía que le sacamos a las y los trabajadores, los que decidimos cómo debe comportarse la población, ya que la inducimos al sobreconsumo que nos enriquece a nosotros, y la inducimos a no cuestionar a este sistema que tanto nos conviene a nosotros como minoría dominante.
El fingir que nos preocupa el planeta, dará muy buenos réditos, basta con una buena operación de propaganda a nivel mundial, que se nos vea escuchando a algún símbolo que habremos creado previamente, algo que no nos cuestione como clase dominante, como clase explotadora, y que no cuestione en definitiva este sistema». Pero la gangrena no se cura con tiritas, y obviamente la depredación del planeta no se frenará con los placebos que el mismo sistema ofrece para encausar el descontento social hacia callejones sin salida.
Greta y su grupo apelan a las supuestas “cualidades morales” de los amos del mundo, apelan a su supuesta “buena voluntad”; una vez más entramos en la fábula anestesiante que finge ignorar que en el capitalismo la acumulación de riquezas la perpetran los grandes capitalistas de dos maneras fundamentales: la explotación contra las y los trabajadores y el saqueo de la naturaleza.
En esta fábula del GreenWashing (lavado verde) se plantea fraudulentamente la existencia de un supuesto “capitalismo verde”, algo totalmente imposible por la lógica misma del sistema. No es posible un “capitalismo verde”, como no es posible un “capitalismo con rostro humano”, como no es posible un león vegetariano. Y eso simplemente porque cuando hablamos de este sistema económico, social, político y cultural que es el capitalismo, hablamos de los mecanismos inherentes a su lógica: ca-pi-ta-li-zar.
Y a los que vengan con el fraude de que “los países nórdicos son grandes ejemplos de capitalismo bueno y verde”, decirles que mejor se lo pregunten a una víctima de las masacres que las grandes empresas nórdicas han fomentado en el Congo para poder saquear hasta la médula el Coltán y otros recursos. ¿Les suena de algo Ericsson, Saab, Volvo, Bofors (armas), Nammo (armas), Kongsberg (armas), Ikea, H&M, etc? Ni muy “verdes” ni muy “humanas” en lo que a explotación y devastación contra las y los trabajadores y contra la naturaleza se refiere. ¿Ah, que si se logra externalizar fuera del país toda la cloaca de las prácticas que enriquecen a una multinacional, entonces no se toma en cuenta dicha cloaca? ¿Y la faraminosa cifra de negocios de las empresas suecas, noruegas y finlandesas en base a la venta de armas, y su lucrativa participación en toda nueva invasión de la OTAN, tampoco será mostrada en la fábula, no? No es posible un “capitalismo verde”, como no es posible un “capitalismo con rostro humano”, como no es posible un león vegetariano.

 

Foto: Alcantarilla digital.

Porque la explotación y la depredación son inherentes al capitalismo. Ahora bien, lo que sí es posible, es maquillar el mismo rostro inhumano y nada verde del capitalismo, con toneladas de maquillaje para que parezca lo que no es. Pero un león con una máscara de zebra, no será nunca vegetariano como el personaje de su máscara, así como un sistema como el capitalismo, no será nunca “verde” como las máscaras que de sí mismo mediatiza el mismo sistema. Grandes multinacionales energéticas, depredadoras por excelencia de la naturaleza, arboran logos de colibrí o de fauna marina. Lee el resto de esta entrada »





Reír, para no llorar

4 09 2019

 

Foto: Tomada de Vanguardia

Por Dazra Novak 
Tomado de lajiribilla@cubarte.cult.cu

¿Qué sería del cubano sin la risa? ¿Sin ese estallido histérico en pleno drama (en plena vida) que llama la atención de todos? ¿Incluso, cuando la solución brilla por su ausencia? ¿Será un bonus por haber abierto los ojos por primera vez en esta isla? ¿Un cuponcito especial (ración doble) en nuestra libreta de abastecimiento? ¿Será un don inmoderado que nos entregan a cada uno al nacer?

Quizás sea por esto: vivimos en un país exagerado, que parece pequeño, pero en realidad es grande (por cómo se hace sentir). Uno donde comienza a llover y, con la misma, escampa. Y su gente, es decir, nosotros, que íbamos lamentándonos por el chaparrón inoportuno, comenzamos a quejarnos por el calor. El tremendo calor. El cabrón calor, caballero, que como la risa no nos deja tranquilos ni en invierno. Lee el resto de esta entrada »





Arde el pulmón del planeta

1 09 2019

Así lo expresa Mongo:

 

No obstante, Bolsonaro piensa resolver el problema movilizando sus tropas hacia el lugar.





SANTA CLARA: COSMOPOLITA Y HETEROGÉNEA

16 07 2019

Acaba de cumplir los 330 años de fundada mi ciudad de Santa Clara, ubicada, aquí, justo al centro de Cuba. A Santa Clara se le conoce como la Ciudad del Che, quien comandó las tropas que la liberaron, a partir de lo cual el tirano Batista decidió emprender la huida, y Cuba fue libre. Este aniversario se celebró con múltiples actividades, sobresalió la visita de nuestro presidente Díaz-Canel, quien emprendió una especie de Viaje a la semilla, porque es oriundo de esta tierra. Veamos la crónica que escribió Mercedes Rodríguez García, periodista del semanario provincial Vanguardia, inspirada en los preparativos.

 

Los santaclareños acompañaron a Díaz-Canel en su recorrido por la calle Máximo Gómez hasta el Parque Leoncio Vidal, con muestras de cariño y admiración por el líder cubano natural de Villa Clara. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

 

Por Mercedes Rodríguez García

No digo que hace 330 años la llevo en la sangre, porque entre quienes la fundaron el 15 de julio de1689 no venía ni uno solo de mis ancestros. Sin embargo, desde tal fecha puedo asegurarles que la amo.
Nací, crecí y vivo en ella, como mismo lo hicieron mis padres, hermanos, tíos y primos. Fueron mis mayores quienes me enseñaron a quererla, de muchas maneras, pero la mejor, caminándola, indagándola en libros y artículos de coterráneos virtuosos que vivieron antes, mucho antes que yo:
Dígase Dionisio, García-Garófalo y Florentino. O no tanto, como el honorífico García González, el de las Estampas —ya fallecido—; la estimadísima Marta, la de los Anido, y el respetabilísimo doctor Ovidio Cosme, que se mudó a La Habana pero que bien sé no se desprende de su dilecta urbe. Y otros más, maestros y profesores especialistas que se dan a la tarea de mantenerla viva, enseñándola, investigándola; o escritores y artistas que la perduran narrándola, dibujándola, cantándola, bailándola.
Ella entera, con esa fealdad interesante de matrona profana, pletórica en verano de ardores y humedades, se ajusta perfectamente a mis reclamos. Y puedo asegurar —sin gota de quimera—, que cuando salgo y me hundo en otras noches más lumínicas, aristócratas y ordenadas, la extraño como extraño cierta ropa o calzado. Lee el resto de esta entrada »





El pecado de la insularidad impuesta

27 06 2019

 

Don Quijote visto por Picasso.

Por Oni Acosta Llerena (Tomado de Granma)

Si seguimos incorporando carteles, logotipos, presentadores o bares con indicaciones en otros idiomas, quizás no sepamos en el futuro en qué ciudad estemos, si en Berlín, La Habana o Sidney, y eso, pienso, es una debilidad frente a la guerra cultural, no que se avecina, sino la que ya está aquí.

Hace pocas semanas viajé a España por motivos de trabajo. Después de más de 20 años sin ir, encontré un país distinto a aquel que conocí: mucha más tecnología, edificios altos e inteligentes, carros que se apagan cuando llevan cinco segundos detenidos en un semáforo (para no contaminar el medioambiente), aeropuertos donde solamente con el pasaje en código QR en un móvil puedes abordar…. Pero algo no había cambiado, y era precisamente la férrea defensa del idioma, nuestro idioma.

En la muy turística España todo es en español y hay muy pocos carteles en otros idiomas: han sumado la simbología para darle un lugar junto a la palabra. Es decir, si en un restaurante no se permite el ingreso de animales se colocan una secuencia de símbolos entendibles para todos los habitantes del planeta y está escrito en español. No acuden al inglés, al francés o al alemán para alertarnos. Es una manera –pienso yo– muy soberana de decir: «estás en España y hablamos español, te adaptas o…».

No se usa parking sino parqueo o estacionamiento, no se usa open ni close sino abierto o cerrado, no dicen DVD en inglés sino en español, ninguna puerta dice enter sino entrada, en los teatros no aparecen carteles de exit sino salida, no subtitulan las películas sino que las doblan al español, y miles de ejemplos más. Esa reoxigenación idiomática me contaminó rápidamente, y, si soy sincero, la disfruté enormemente. Lee el resto de esta entrada »