Donde existe verdadera libertad religiosa

12 01 2018

 

Iglesia ortodoxa rusa, de La Habana, uno de los novedosos modelos de las instituciones religiosas en la Cuba del siglo XX. / FOTO Tomada de internet

Por Manuel E. Yepe
(Tomado de Rebelión)

Una de las muchas mentiras sobre Cuba entronizadas en las mentes de muchos estadounidenses y, en alguna medida, en las de los ciudadanos de aquellos países donde la influencia de los medios de prensa y cultura estadounidenses es fuerte, es la de que en la Isla no existe libertad de culto.

Es cierto que el triunfo revolucionario contra la dictadura de Fulgencio Batista, en 1959, abrió paso a un proceso tumultuoso que tocó todos los ámbitos del país y tuvo un efecto secularizador de la sociedad por su carácter renovador de muchas costumbres, tradiciones y la cultura en general.

Tras cuatro siglos de colonialismo con el catolicismo como la religión oficial, surgió en Cuba una seudorepública bajo protección y control de Estados Unidos, en la que la sociedad cubana, de hecho, conservó el mismo signo confesional en la mitad inicial del Siglo XX. Lee el resto de esta entrada »

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¿Cómo se escribe la risa?

29 12 2017

 

Tanto frío y no encuentro donde meterme.

Se va el 2017 con su secuela de desgracias en disímiles lugares del mundo. Mas todos hacemos un alto en el camino al final del año para despedirlo  con la risa que conlleva la esperanza de que el próximo sea mejor y que los seres humanos nos entendamos más. En el siguiente trabajo, extraído de Cubadebate,  se nos muestra cómo reírnos mediante textos de las nuevas tecnologías, según las difentes lenguas.

“Podrás perder mil batallas pero solamente al perder la risa habrás conocido la auténtica derrota”: Ho Chi Minh

La risa es parte imprescindible de la vida. Los médicos la recetan como la principal medicina del alma. Y en esta era de las nuevas tecnologías, cuando en ocasiones nos comunicamos más por texto que cara a cara; cada cultura ha “traducido” la risa al lenguaje escrito.
En inglés, cuando alguien envía algún meme o simplemente un comentario hilarante, la respuesta más común es “ha ha ha”, mientras que los franceses prefieren el “hé hé hé” o simplemente las cifras “MDR”, que significan “mort de rire”, muerto de risa en castellano.
En Estados Unidos también es frecuente el uso del acrónimo LoL, “laughing out loud”, para expresar una risa fuerte.
En español, claro, utilizamos el clásico “ja ja ja” para representar una carcajada en el lenguaje escrito. Aunque otros prefieren el “je je je” o “ji ji ji”, en dependencia del tipo de risa que se quiera transmitir.
Pero hay otras expresiones bien llamativas como el uso del número “5” en Tailandia, pues los habitantes de esa nación del sureste asiático pronuncian dicha cifra como “ja”.
En Japón usan la “W”, en Islandia la manera rápida de expresar una reacción chistosa es “hí hí hí”, en portugués es “rsrsrsrs” y existen otras maneras llamativas de reír por texto que aquí compartimos.

 

En árabe: risa-en-arabe

 

En Brasil: risa-en-brasil

 

En China: risa-en-china

 

En Corea: risa-en-corea-del-sur

 

En danés: risa-en-danes

 

En francés: risa-en-frances

 

En Grecia: risa-en-grecia

 

En hebreo: risa-en-hebreo

 

La más común: risa-en-ingles

 

En Islandia: risa-en-islandia

 

En italiano: risa-en-italiano

 

En japonés. risa-en-japones

 

En Nigeria: risa-en-nigeria

 

En persa: risa-en-persa

 

En Thailandia: risa-en-thai

 

En español: risa-en-espanol

Y así me despido: ¡Felicidades! 5555555555555.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/12/29/como-se-escribe-la-risa/

 





Como un rascacielos

11 08 2017

 

La página primera de una de las ediciones de Vanguardia.

 

El periódico Vanguardia, de Villa Clara, la provincia más central de Cuba, está inmerso en su 55 cumpleaños. Y cada uno de nosotros, los que aquí trabajamos, nos sentimos también celebrando nuestro onomástico. Pero no solo disfrutando de las numerosas actividades que al efecto se han organizado, sino pensando mucho en el camino recorrido, en lo que queda por hacer para mejorar nuestro semanario, que antes del período especial que nos impusieron, fue diario. Claro, ahora, tenemos nuestra edición digital, que antes no existía. Para evocar este acontecimiento, he aquí una crónica de nuestra compañera Mercedes Rodríguez, que hace un recorrido por los diferentes momentos de nuestra publicación. Y ahora seguimos celebrando para refrescar las neuronas, para acercarnos cada  vez más a la perfección que todos perseguimos y a la que nunca se llega.

Por Mercedes Rodríguez (periódico Vanguardia)

Desde su nacimiento, el 9 de agosto de 1962, Vanguardia celebra los cumpleaños de acuerdo con las circunstancias, recursos materiales y voluntad de sus directivos y dirigentes —que los ha tenido entusiastas y apáticos—, pero sobre todo en dependencia de la «redondez» de los aniversarios. De modo que el de este miércoles debería transcurrir «por todo lo alto», que no quiere decir exactamente a la altura de dos pisos que levanta el edificio en Céspedes No. 5 e/ Plácido y Maceo.

Vanguardia nació cuando yo tenía 10 años, pero lo conocí a los 23. Me enamoré de él a primera vista. Los dos estábamos en plena lozanía. Él, noctámbulo y ruidoso a más no poder, me atrapó todo el tiempo — ¡tanto ya!— que en un antológico poema debí reconocer cómo «en cada cuartilla he dejado un poco de ser madre». Ello, después que le di la espalda como secretaria y junto con él me fui haciendo periodista, que lo soy más de práctica y trastazos, que de tesis y academia, conseguidas a más corto término.

Desde entonces a la fecha, cuánta historia registrada en la memoria de quienes aún estamos con la mente ágil y, de espaldas al calendario, llevamos con dignidad y orgullo frunces, presbicia, alopecia, canicies, cardiopatías, distensiones y adiposidades. Y cero nostalgias, cero evocaciones con ánimo de asentar que cualquier tiempo pasado fue mejor, que 20 años no son nada… /«Que febril la mirada/ errante en las sombras/ te busca y te nombra…/»

Sí, porque las melancolías y las morriñas en lugar de entonar los ánimos, quiebran el espíritu y constriñen la alegría. Otra cosa sería la necesidad de no olvidar ni desaparecer de un plumazo lo que fue, lo que fueron e hicieron los predecesores, nuestros muertos lejanos, o los que partieron hace apenas unos años, de pronto, sin muchas señales previas. Entonces ¡sí!, como dice el tango gardeliano «Con el alma aferrada /a un dulce recuerdo…/». Pero hasta ahí, que como canta Tony, el trovador cubano, «los que no son iguales son los tiempos».

 

El colectivo actual de Vanguardia celebra el cumpleaños 55 de su publicación.

Claro, en 55 años Vanguardia ha modificado el rostro en varias ocasiones y hasta una vez, con el «naranja», perdió su identidad. Largo sería un recorrido a los orígenes, un camino de ida y vuelta por el laberinto de las palabras a través de su existencia. Descarto pues el viaje a la semilla y me afianzo en los frutos, que ahora crecen de diferentes colores, olores y sabores a cuando lo conocí de cerca y me enamoré para siempre del papel y la tinta, que ahora es también web e internet, donde se le ve bien, y dinámico. Lee el resto de esta entrada »





Los buenos mueren jóvenes

26 04 2017

Tomado de Orbe, Prensa Latina
Por Damián Estrada
(europa@prensa-latina.cu)
Recordar a Nino Bravo, figura de la música hispanoamericana, inevitablemente nos permite preguntarnos a qué nivel hubiese llegado su meteórica carrera, frustrada abruptamente a la tierna edad de 28 años. Justamente en estos días se conmemoraron 44 años de su desaparición física, el 16 de abril de 1973, cuando un terrible accidente automovilístico puso fin a su vida y con esto, a una trayectoria artística en plena curva ascendente. El tenor —natural de Ayelo de Malferit (Valencia)— era entonces una de las principales alternativas de la cultura latina ante los intérpretes y bandas anglosajonas que copaban las emisoras radiales de la época. La potencia y caudal de aquel valenciano eran tan evidentes cuando entonaba temas como Noelia, Libre o Cartas amarillas que pocos se resistían a quedar rendidos ante aquel peculiar vocalista, experto en transmitir ilusiones, desamores y padecimientos de toda una generación gris y sumida en la represión del régimen franquista. En tan solo cuatro años de actividad musical profesional, Nino (nacido Luis Manuel Ferri Llopis) tuvo una eclosión creativa extremadamente prolífica, y llegó a grabar hasta 60 canciones entre 1969 y el trágico 1973. A los ya citados éxitos se suman tonadas antológicas como América, Mi casa, Un beso y una flor, y Te quiero, su primer hit, el cual le abrió las puertas a un fugaz estrellato que jamás empañó su talante de hombre de familia y de alma solidaria. Lee el resto de esta entrada »





En el caballo se unen todas las culturas del continente americano

16 03 2017

¿Cuántas personas se habrán interesado en este aspecto de nuestra cultura americana? Hasta donde conozco, han sido pocas. Aquí les traigo un interesante trabajo publicado en la edición digital de la revista Sputnik que quiero compartir con todos.

Pot Rafael Rey (Sputniknews)

 

“Ellos respetan el hecho de que no voy cinco minutos, de que a veces me quedo meses con ellos, entonces ya soy más que un visitante, soy alguien que realmente está interesado en la vida de ellos, y eso genera más profundidad y respeto en el diálogo, en la apertura, y espero que eso se muestre en las fotos”.

 

América fue un continente que se hizo a caballo, por lo cual todas las culturas del territorio convergen en este animal y en los distintos tipos de gauchos y vaqueros que los montan desde Canadá hasta Chile, dijo a Sputnik el fotógrafo uruguayo Luis Fabini, autor de la muestra “Vaqueros de América”, que inaugura en Montevideo.

“El caballo es el gran link, el gran entretejido, es el puerto donde recala toda una cultura, ya no de un país, sino de todo un continente”, explicó.

La muestra resume en fotografías un trabajo de diez años en el que Fabini retrató a vaqueros de ocho países del continente.

Allí están el gaucho uruguayo, el huaso chileno, el chagra ecuatoriano, el pantaneiro de Brasil y los cowboys de EEUU y Canadá, entre otros.

 

Fabini estuvo diez años recorriendo ocho países y diez regiones de América para retratar a los vaqueros del continente. FOTO: LUIS FABINI

 

Aunque de costumbres, idiomas y geografías diferentes, estos vaqueros están unidos por el animal que montan y las tareas que realizan, ya sea en las heladas praderas canadienses, como en el tórrido nordeste brasileño.

“Estoy seguro de que pongo a un gaucho y a un cowboy juntos y a pesar de que hablan diferentes idiomas se pueden llegar a entender, porque comparten el mismo caballo y la misma montura que vino en la misma época desde España; este continente, América, fue hecho a caballo”, indicó.
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Roland con el Premio Provincial de Periodismo Por la obra de la vida

2 03 2017

 

Buen motivo para coger un mareíto.

Buen motivo para un mareíto con Roland.

Rolando González Reyes, Roland, de la publicación humorística Melaíto, de Vanguardia, aquí en el centro de Cuba, acaba de hacerse merecedor del Premio Por la obra de la vida, muy merecido, por cierto, porque la obra de Roland abarca casi toda su vida. Así que sus compañeros y cuantos le conocemos estamos celebrándolo también, y cogeremos nuestro mareíto junto a él. Pero eso será después del acto por el Día de la Prensa Cubana donde se le hará entrega del Premio.

 

 





Las redundancias

23 02 2017

 

Los logros alcanzados en nuestra CPA son notorios, pues hemos roturado 300 caballerías de tierra, lo cual constituye un nuevo récord que nos obliga a extremar al máximo las medidas para seguir dando cumplimiento a nuevas proyecciones futuras. (Cuántos diaparates en un párrafo)

Los logros alcanzados en nuestra CPA son notorios, pues hemos roturado 300 caballerías de tierra, lo cual constituye un nuevo récord que nos obliga a extremar al máximo las medidas para seguir dando cumplimiento a nuevas proyecciones futuras. Además, vamos a inaugurar varias casas de campesinos que hemos reparado. (Cuántas redundancias en un párrafo)

¿A qué llamamos redundancia?

Pues consiste en un fenómeno bastante frecuente el cual  radica en agregar a un sustantivo un calificativo innecesario por estar implícito o porque no puede ser de otra manera.

Entre los más frecuentes tenemos:

—Logros, éxitos o resultados alcanzados u obtenidos. Cada uno de los tres sustantivos expresa por sí solo una idea; por lo tanto no es correcto decir: “los logros alcanzados por el colectivo”, ni “los éxitos obtenidos por la empresa”, ni los resultados alcanzados por la provincia”.

Basta solo con decir: “los logros del colectivo”, “los éxitos de la empresa”, o “los resultados de la provincia”, pues todas las formas señaladas anteriormente constituyen redundancias.

 

—Caballerías o hectáreas de tierra. Tanto una como la otra son unidades de medida que solo sirven para medir tierra, excepto cuando se refieren a lo que está sembrado, como por ejemplo, caballerías de caña.

Es decir, que si expresamos que se roturaron 40 caballerías o que se desmontaron mil hectáreas, no hay que decir que son de tierra, pues ¿de qué otra cosa podrían ser?

—Nuevo récord. Si es un récord es porque no se había logrado antes, y por lo tanto siempre será nuevo.

—Construir o inaugurar nuevas casas. Por supuesto que no se inauguran casas viejas. Tal vez lo que se quiera expresar es que se inauguraron otras casas o más casas, además de las que se habían inaugurado anteriormente.

—Provincias del país. Si estamos hablando de Cuba y nos referimos a todas las provincias o a varias provincias o a un número determinado de provincias, no hay que decir que son del país, pues ¿de qué otro lugar pueden ser? Lo mismo ocurre con países del mundo, pues no hay países en otro lugar.

—Extremar al máximo. Si decimos que hay que extremar algo, significa llevarlo al máximo. Por lo tanto es una redundancia decir que debemos extremar al máximo las medidas de seguridad. Basta con decir: “se deben extremar las medidas de seguridad”.

—Proyecciones futuras. Todas las proyecciones son futuras. Por lo tanto será suficiente expresar por ejemplo: “fueron analizadas las proyecciones de la empresa”.

—Compromisos trazados. Si son compromisos es porque fueron establecidos o trazados.

Puede haber otras redundancias de las que debemos cuidarnos cuando escribimos, pues siempre que un sustantivo sea suficiente para expresar un significado, sin necesidad de agregar otra idea que está implícita, no debemos agregarla, pues cometemos una redundancia.

Fuente: http://www.cubaperiodistas.cu/