Por Ricardo González del Río
Ya en mediodía de este lunes un cubano llegó al Complejo Monumentario Ernesto Guevara, de Santa Clara. Venía al timón, y «sin quitarse el polvo del camino» no preguntó cómo llegar hasta el Guerrillero de América.
Tal parece que adivinaba sus sendas, el musgo de la selva, el asma en el pecho, a pesar de ser la primera vez que se encontraba en este sitio de historias compartidas. Vestía un pulóver azul con la efigie del hombre que a los ocho años tuvo la suerte de estrecharle la mano cuando aquel niño ni pensaba ser un Héroe de la República de Cuba.
Así René González Schwerert llegó a Villa Clara con parte de su familia, y tras conocer las características de este santuario solidario, de lo que significan sus fuentes, las palmas que aparecen en el entorno, los relieves sobre la tribuna… bajó hasta el Mausoleo para el reencuentro anhelado.
Una fuerza interna debe haber sacudido cada poro del antiterrorista. Frente a los restos observó la estrella inapagable que se refleja en el nicho. Miraba en silencio, y quién sabe hasta dónde volaron sus pensamientos. Junto a su esposa Olga, las hijas Ivette e Irmita, los trabajadores del Complejo y otros funcionarios, hicieron el cambio de flores. Leer el resto de esta entrada »










