Alí Primera: un canto hermoso para cantar; Benedetti: porque no estás solo, porque yo te quiero

2 07 2011

Alí Primera
Les traigo la letra de la canción de Alí Primera a la que hizo referencia Chávez en su comunicado al pueblo venezolano y que tanta solidaridad ha concitado con el líder y su pueblo. Pienso que también pudo ser este bello poema de Mario Benedetti, No te rindas, porque ambos contienen mensajes idénticos

CANCIÓN MANSA PARA UN PUEBLO BRAVO

El lagrimear de las cumaraguas
está cubriendo toda mi tierra
piden la vida y le dan un siglo
pero con tal que no pase nada
en mi tierra mansa
mi mansa tierra

Yo sé que un día tuviste sueños
no viste un río cuando pequeño
pero tu alma se te alegraba
con la llegada del vendaval
huellas cansadas tienen tus pasos
pero aunque el río sea muy manso
poquito a poco se enfrenta al mar

Vuelve a tu canto de turpial
llena de gritos el cardonal
que hay semerucos allá en el cerro
y un canto hermoso para cantar
que hay semerucos allá en el cerro
y ya la gente empezó a sembrar

A veces pienso que todo el pueblo
es un muchacho que va corriendo
tras la esperanza que se le va
la sangre joven y el sueño viejo
pero dejando de ser pendejo
esa esperanza será verdad

Vuelve a tu canto de turpial
llena de gritos el cardonal
que hay semerucos allá en el cerro

y un canto hermoso para cantar
que hay semerucos allá en el cerro

y ya la gente empezó a sembrar

Vuelve a tu canto de turpial
que el pueblo manso ya es montaraz
vuelve a tu canto de turpial
llena de gritos el cardonal
vuelve a tu canto de turpial

Los apamates ya se vistieron
como en cuaresma los nazarenos
dulce mejilla la de mi pueblo
que a la segunda le está doliendo
a mi pueblo manso, mi manso pueblo

Vuelve a tu canto de turpial
llena de gritos el cardonal
que hay semerucos allá en el cerro
y un canto hermoso para cantar
que hay semerucos allá en el cerro
y ya la gente empezó a sembrar

Sol colorado, viento del este
se abren los brazos del gran durmiente
que al chivo manso siempre lo arrean
y eso no pasa si es montaraz

Vuelve a tu canto de turpial
que el pueblo manso ya es montaraz
vuelve a tu canto de turpial
que el pueblo manso ya es montaraz

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El Premio Nobel se vuelve «disidente»

9 10 2010

 Por M. H. Lagarde

(Tomado de Cubadebate)

                                       Premio Nobel

 Entre una lista de más de 200 candidatos entre los que se encontraba la Asociación Civil argentina Abuelas de Plaza de Mayo o el presidente boliviano Evo Morales, entre otros, el Comité Nobel, que sesiona en Oslo, ha preferido entregarle el Nóbel de la Paz al disidente chino, actualmente encarcelado, Liu Xiaobo.

Según quienes otorgan el premio, Liu Xiaobo se hizo merecedor del mismo «por su larga y no violenta lucha por los derechos fundamentales» en su país.

El currículum vitae de Liu Xiaobo, por cierto, no se diferencia para nada del tipo de “disidente” que Estados Unidos lleva décadas diseñando para usar, con mayor o menor éxito, como quintas columnas en aquellos países que no resultan de su agrado por el simple hecho de disentir de su hegemonía.

En el caso de Liu Xiaobo las coincidencias son significativas. Presidente del PEN club de escritores independiente de China, categoría esta que lo dignifica como intelectual -recuérdese a los “periodistas” al servicio de EEUU liberados en Cuba recientemente- Xiaobo, fue condenado en su país por suscribir la llamada Carta O8, inspirada en la Carta de los 77, redactada por los artistas y escritores checos en 1968.

El otro disidente premiado ha sido el escritor peruano, nacionalizado español, Mario Vargas Llosa, uno de los grandes autores de la literatura latinoamericana quien, desde mi punto de vista, debió recibir el galardón muchos años antes, cuando el autor de Confesión en la Catedral era mucho más escritor que político.

De ese modo, se habría evitado que el propio Vargas Llosa dijera, al ser entrevistado por la prensa tras recibir la noticia, que “esperaba que el premio no se le haya otorgado por sus posiciones políticas”.

Exactamente lo mismo pienso yo, porque el Nobel, en ese caso, en vez de hacerle justicia como literato a uno de los grandes del boom latinoamericano, sería un espaldarazo a uno de los ideólogos más reaccionarios de la época.

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41 años de la muerte física del Che

8 10 2008

Ya se cumplen 41 años de la muerte física del Che en Bolivia. Y su figura se multiplica cada año Foto del Chepor un número infinito que lo ha hecho pasar a la eternidad como el ejemplo del hombre que no puede ser superado.

 Pero no voy a detenerme en ello. Solo quiero comentar la noticia que corrió por el mundo a punto de cumplirse el 40 aniversario de este hecho: Mario Terán, el hombre a quien se encargó disparar contra el Che, había sido intervenido quirúrgicamente de cataratas por médicos cubanos que colaboran con la nación andina, en un hospital donado por esta Isla caribeña.

 El periódico Granma daba cuenta del acontecimiento con el título Che vuelve a ganar otro combate. El hijo de Terán, expresaba el articulista, había acudido al periódico santacruceño El Deber con la solicitud de que se le publicara una nota de agradecimiento a los galenos cubanos, que habían devuelto la visión a su padre.

Entonces me preguntaba si el asesino del Che podría entender que estaba recibiendo los frutos que este sembró, si a esas alturas podría medir la dimensión exacta del hombre a quien disparó. Si así fuera, bien amarga debió ser su existencia a partir de su disparo fatal.

Cuentan que en la escuelita de La Higuera aún se conserva la silla en la que estaría sentado el Guerrillero Heroico cuando este sargento boliviano entró a matarlo. No pudo hacerlo en el primer intento; la mirada de aquel hombre herido y atado fue demasiado para él. El sargento Terán halló mucho brillo en los ojos del Che, lo vio grande, como si se abalanzara sobre él.  En tanto, otros dos sargentos disparaban entonces contra los guerrilleros Willy (boliviano) y El Chino (peruano).

 Mario Terán necesitó de más bebida y promesas para cumplir la orden.  Aún así sus manos temblaron. Sus jefes tuvieron que conminarlo a que lo hiciera. Luego, estos lo remataron.

 Lo que aconteció después ha sido suficientemente divulgado. (Oslaida Monteagudo)