Los buenos mueren jóvenes

26 04 2017

Tomado de Orbe, Prensa Latina
Por Damián Estrada
(europa@prensa-latina.cu)
Recordar a Nino Bravo, figura de la música hispanoamericana, inevitablemente nos permite preguntarnos a qué nivel hubiese llegado su meteórica carrera, frustrada abruptamente a la tierna edad de 28 años. Justamente en estos días se conmemoraron 44 años de su desaparición física, el 16 de abril de 1973, cuando un terrible accidente automovilístico puso fin a su vida y con esto, a una trayectoria artística en plena curva ascendente. El tenor —natural de Ayelo de Malferit (Valencia)— era entonces una de las principales alternativas de la cultura latina ante los intérpretes y bandas anglosajonas que copaban las emisoras radiales de la época. La potencia y caudal de aquel valenciano eran tan evidentes cuando entonaba temas como Noelia, Libre o Cartas amarillas que pocos se resistían a quedar rendidos ante aquel peculiar vocalista, experto en transmitir ilusiones, desamores y padecimientos de toda una generación gris y sumida en la represión del régimen franquista. En tan solo cuatro años de actividad musical profesional, Nino (nacido Luis Manuel Ferri Llopis) tuvo una eclosión creativa extremadamente prolífica, y llegó a grabar hasta 60 canciones entre 1969 y el trágico 1973. A los ya citados éxitos se suman tonadas antológicas como América, Mi casa, Un beso y una flor, y Te quiero, su primer hit, el cual le abrió las puertas a un fugaz estrellato que jamás empañó su talante de hombre de familia y de alma solidaria. Lee el resto de esta entrada »





Michael Moore y las “regulaciones” de la prensa libre

23 09 2010
 
Por Iroel SánchezCubadebate

Foto Michael Moore“…eso va contra nuestras regulaciones”, dijo la jefa de Estándares y Prácticas de NBC a Michael Moore para explicarle por qué Cuba no podía ganar —aunque hubiera ganado— a Estados Unidos y Canadá en una “competencia” sobre cuidados de salud. Entonces, como sospechamos cuando hablábamos de la censura de CNN, La Sexta y TVE sobre la colaboración cubana en salud y educación, resulta que hay regulaciones en la “prensa libre” que prohíben presentar un resultado objetivo  porque este es favorable a Cuba. Ni Chomsky ni Mark Twain se asombrarían.

Pero a veces le censura de los grandes medios con la educación y la salud cubanas provoca reacciones fecundas. Gracias a las honestas “prácticas” de NBC, Michael Moore tuvo la feilz idea de realizar ese manifiesto por la salud de los norteamericanos que es Sicko. Aquí tienen cómo se lo contó Moore a Amy Goodman en Democracy Now, en vísperas del estreno de su película.

AG: Nos reunimos con este cineasta galardonado con un Oscar antes del estreno de su nueva película, Sicko. La cinta es una ferviente crítica al sistema de salud de EE UU, que no se concentra en los más de 40 millones que no tienen previsión sanitaria, sino en los 250 millones que la tienen, muchos de los cuales son abandonados precisamente por el servicio de salud por el que han pagado durante décadas. Comencé preguntándole lo que le inspiró a hacer la película.

MM: Bueno, en realidad tuve un programa en la televisión en los años noventa llamado TV Nation, y un día simplemente pensé que sería interesante realizar un concurso. Así que enviamos camarógrafos a una sala de primeros auxilios en Fort Lauderdale, otro equipo a una en Toronto, y otro a una en La Habana. Y cada equipo debía esperar hasta que alguien llegara con un brazo o una pierna rotos, con el fin de seguir a esa persona a través del sistema sanitario y ver la calidad de la atención, con qué rapidez se realizaba y lo que se pagaba por ella. Fue una carrera entre EE.UU, Canadá y Cuba. Y para decirlo con pocas palabras, Cuba ganó. Tuvieron la atención más rápida, el mejor cuidado, y no costó nada.

Esa semana entregamos el show a la NBC, y recibimos una llamada del “censor” (no le llaman el censor, claro, sino Estándares y Prácticas). Nos llamó la jefa de Estándares y Prácticas y me dice: «Mike, Cuba no puede ganar». Yo digo: «¿Qué?». «Cuba no puede ganar». «Bueno, ellos ganaron. ¿Qué quiere decir con que no pueden ganar? Ellos ganaron». «No, no podemos decir eso en la NBC. No podemos decir que Cuba ganó, eso va contra nuestras regulaciones». Yo le dije: «¡Oh!, bueno, no lo voy a cambiar».

Pero lo cambiaron. Dos días después, cuando lo transmitieron, lo cambiaron para que Canadá ganara.