MADRES DE PLAZA DE MAYO: Símbolo de lucha y resistencia

27 04 2017

 

Hebe de Bonafini, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, con 88 años, da la pelea en todas partes.

Tomado del semanario Orbe, de http://www.prensa-latina.cu

Por Maylín Vidal (Corresponsal jefa/Buenos Aires)
Con 88 años y una vida cargada de emociones y sufrimientos, a Hebe de Bonafini, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, la ves en todos los frentes dando la pelea como lo ha hecho desde los tiempos oscuros de la última dictadura militar (1976-1983).
Por estos días, en medio de una convulsa Argentina, con paros y protestas contra las políticas económicas del Gobierno, Bonafini sigue de pie y está ahí, acompañando la lucha de los gráficos de Clarín, la de los manteros o la de los docentes, por solo citar tres ejemplos.
En declaraciones a Orbe, precisó que no hay una receta para la lucha permanente que por más de 40 años han protagonizado las Madres de Plaza de Mayo por la reivindicación de sus hijos desaparecidos.
“Lo que hay que hacer es consecuente, tratar de mantener una línea política inquebrantable y, sobre todo, defender a nuestros hijos como revolucionarios que entregaron su vida por la patria, nuestros héroes anónimos”, subraya.
La lucha de las Madres de Plaza de Mayo y de Bonafini es así, inquebrantable y no le tiembla el pulso a la hora de defender lo que cree y por lo que tanto han peleado.
En uno de los diálogos con este semanario, la defensora de derechos humanos apuntó que Latinoamérica atraviesa un momento complejo y que las cosas en Argentina las ve muy mal. Fue por eso que envió una carta al papa Francisco contándole la situación. Un día después recibió amenazas de muerte.
A Hebe se le ha visto en la Marcha de la Resistencia, 28 horas ininterrumpidas de vigilia, y en otras más. Recientemente también se subió a un camión junto a las Madres el 24 de marzo, Día de la Memoria por la Verdad y Justicia.
“Compañeros, en estos tiempos de grandes definiciones, como verán, las Madres estamos, como siempre, entre ustedes, no en un escenario, no preparando un documento, poniendo el cuerpo como siempre lo hemos hecho”, dijo a los presentes ese día.
“Son momentos de grandes definiciones, remarcó. Es un día muy especial, no es un día cualquiera, es el día que arrasaron nuestras casas, que se llevaron a nuestros hijos”. Y agregó: “No solo venimos a hablar, a recordar y a tener memoria de lo que pasó.
Venimos, también, a reclamar todo lo que pasa. No podemos estar separados de la lucha de los maestros, no podemos estar separados de los hombres sin trabajo, no podemos estar separados de los niños con hambre ni de la gente que muere en hospitales por falta de atención”. Lee el resto de esta entrada »

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