Los buenos mueren jóvenes

26 04 2017

Tomado de Orbe, Prensa Latina
Por Damián Estrada
(europa@prensa-latina.cu)
Recordar a Nino Bravo, figura de la música hispanoamericana, inevitablemente nos permite preguntarnos a qué nivel hubiese llegado su meteórica carrera, frustrada abruptamente a la tierna edad de 28 años. Justamente en estos días se conmemoraron 44 años de su desaparición física, el 16 de abril de 1973, cuando un terrible accidente automovilístico puso fin a su vida y con esto, a una trayectoria artística en plena curva ascendente. El tenor —natural de Ayelo de Malferit (Valencia)— era entonces una de las principales alternativas de la cultura latina ante los intérpretes y bandas anglosajonas que copaban las emisoras radiales de la época. La potencia y caudal de aquel valenciano eran tan evidentes cuando entonaba temas como Noelia, Libre o Cartas amarillas que pocos se resistían a quedar rendidos ante aquel peculiar vocalista, experto en transmitir ilusiones, desamores y padecimientos de toda una generación gris y sumida en la represión del régimen franquista. En tan solo cuatro años de actividad musical profesional, Nino (nacido Luis Manuel Ferri Llopis) tuvo una eclosión creativa extremadamente prolífica, y llegó a grabar hasta 60 canciones entre 1969 y el trágico 1973. A los ya citados éxitos se suman tonadas antológicas como América, Mi casa, Un beso y una flor, y Te quiero, su primer hit, el cual le abrió las puertas a un fugaz estrellato que jamás empañó su talante de hombre de familia y de alma solidaria. Si algo recuerdan con cariño sus coterráneos es su apego a las tradiciones de su Valencia natal, así como su vocación de fiel padre y esposo, siempre mostrando su persona pública idéntica a la más íntima: al lado de su esposa y sus dos hijas, sin dudas una rareza en el mundo del espectáculo. Tal fue su identificación con el hogar, que Nino siempre declinó mudarse a Madrid, asumiendo como un reto el hecho de que la decisión significaría un esfuerzo doble para convertirse en un ídolo de talla internacional. El día de su muerte el cantante se encontraba de viaje con el Dúo Humo, un grupo en ascenso al cual apadrinó tras considerarlo “los nuevos Beatles” de Valencia, ese espacio geográfico en el que siempre soñó echar raíces y con el paso de los años dejar crecer una cabellera plateada, como las que estilaban en aquel entonces. Meses después del siniestro, artistas como el propio Dúo Humo, Mari Trini, Víctor Manuel, Fórmula V, Mocedades y Julio Iglesias dedicaron en su honor un concierto en la Plaza de los Toros de la tierra que le vio nacer, cuyas ganancias se destinaron a su hija Eva María, nacida siete meses después de su deceso. A este recordado homenaje hay que añadir la reciente publicación de un disco en el que artistas latinos como David Bisbal, Marta Sánchez, Luis Fonsi o Paulina Rubio interpretan sus canciones.
Fuente: http://www.prensa-latina.cu/images/2017/Publicaciones/Orbe/Orbe15-21abril2017.pdf

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: