Los dilemas del guajiro Triana y el puerquito de Juana

4 07 2011

puerquito animadoEn la provincia cubana de Las Tunas acaba de tener lugar el XVII Coloquio Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, que se propuso rescatar a aquellas personalidades de la cultura campesina en Cuba que por diferentes razones no han trascendido. Allí se planteó que en todos los territorios cubanos deben recogerse testimonios de quienes han contribuido al desarrollo de lo patrimonial, y sin embargo sus aportes no están reconocidos.
Pues yo quiero presentarles a uno de ellos: se trata de mi vecino y amigo Gelasio Triana, quien es un asiduo colaborador de Melaíto, la publicación humorística de nuestro periódico Vanguardia.
Triana escribe décima humorística. Así que hoy les presento dos y, poquito a poquito, les voy dejando caer las demás.

1.-
¿Hasta cuándo?

El que me llamen guajiro
me parece muy extraño
si hace más de 40 años
que me fui de aquel retiro.
Es verdad que mucho admiro
esa flora y fauna buena
tan cubana y tan amena
donde mamá me parió,
¿pero siempre tendré yo
que arrastrar esa cadena?

2.-
Yo tengo preparación
casi de universidad,
y tuve oportunidad
de cumplir una misión.
Me he transportado en avión
hacia Angola y Mozambique,
y no hay forma que me explique
ni me puedo convencer
¿qué cosa tengo que hacer
para soltar el arique?

3.-
Yo me dediqué a estudiar,
tuve posgrados y cursos,
hice miles de discursos,
y me pude superar.
Libros ya leí un millar:
Carpentier, Lorca, Cervantes…
Y si he seguido adelante
y actualmente estoy luchando
de no ser el mismo de antes.

4.-
No es que una deshonra sea,
pero hay que tener en cuenta
que yo me fui en los sesenta
de la zona de Perea.
Pero yo tengo una idea
y es a lo único que atino,
no es porque yo sea tan fino,
pues de cierta forma aspiro
que me digan guajiro
y me digan campesino.

Un puerquito a la mitad
1.-
Puse un puerquito a la mitad
con Juana, la mujer mía,
pues me dijo que quería
luchar una utilidad.
Con mucha celeridad
fui a Perea y compré un puerquito
que es de raza medianito,
pero cosas de la vida,
Juana no le echa comida
ni la baldea el corralito

2.-
Es un negocio chiquito
en el que yo me he metido,
por eso es que le he pedido
que me atienda el lechoncito.
Yo estoy de acuerdo, repito,
que ella tenga lo suyo,
pero ya se oye el murmullo
aquí en la familia mía
que ella puerco no quería
y se metió por embullo

3.-
Aun así yo no la plancho,
porque yo la considero
y tampoco yo prefiero
que se forme el zafarrancho,
pero ella quiere lo ancho,
y en eso no me respeta,
y ya de forma indiscreta
se autorrepartió el puerquito:
quiere los dos pernilitos,
el solomo y las paletas.

4.-
Yo cogeré el costillar,
pero eso sí, lo aseguro,
que con Juana en el futuro
yo no vuelvo a negociar.
Si quiere experimentar
puede hacer lo que ella quiera,
que ponga una cochiquera
si quiere desde mañana,
que en los negocios con Juana
es mejor quedarse fuera.


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